Guillermo Pereira Gamba
Guillermo Pereira Gamba fue un hombre sin odios ni venganzas que en versos llamaba al olvido y la clemencia; en la toma de Manizales, por ejemplo, mientras sus copartidarios se dedicaron al saqueo escribió los siguientes versos :: ”!Liberales¡ Oid, cesad los fuegos, Antioquia dice que vencida está.”, en un intento de frenar el derrame inútil de sangre ante un enemigo vencido. Poco después, en la revolución de 1879, siendo Guillermo un anticlerical a ultranza, se opuso a los procedimientos inicuos que utilizó el gobierno radical para doblegar la voluntad de los sacerdotes que no aceptaron a las medidas del Estado. Gregorio Gutiérrez González, en cambio, era un godo ultramontano, el más puro representante del alma azul antioqueña, un paisa que no daba cuartel a los enemigos de su pueblo.
Cedió los terrenos en el mismo sitio donde estuvo situada la antigua ciudad de Cartago, en compañía de Remigio Cañarte, Tomás Cortés, Fermín López, Nepomuceno Buitrago, Jesús María Ornaza, José Hurtado y otros colonos de Antioquia y Valle del Cauca. La ciudad de Pereira lleva su nombre en honor de Francisco Pereira, padre del donante.



